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HistoriaLa novela negra en español

Operación masacre de Rodolfo Walsh: el policial donde el asesino es el Estado

Rodolfo Walsh escribía cuentos de enigma hasta que supo que un fusilado de José León Suárez seguía vivo. Así nació Operación masacre, el policial sin ficción que se adelantó a Capote.

Por · Publicado el · 6 min de lectura

Silueta de una máquina de escribir que encierra escenas de ejecución nocturna y calles porteñas oscuras.

En diciembre de 1956, en un café de La Plata, Rodolfo Walsh escuchó un comentario al pasar: uno de los fusilados de junio estaba vivo. Hasta ese momento Walsh era un escritor de cuentos policiales de enigma, aficionado al ajedrez, que no quería saber nada con la política. A los pocos días ya estaba buscando sobrevivientes por el conurbano bonaerense.

De esa búsqueda salió Operación masacre (1957), la investigación periodística sobre los fusilamientos clandestinos de civiles en los basurales de José León Suárez, en junio de 1956. Walsh usó las herramientas del policial para probar un crimen cometido por el Estado, casi diez años antes de que Truman Capote publicara A sangre fría.

¿Qué pasó en José León Suárez en 1956?

Lo que pasó fue un fusilamiento ilegal de civiles, en medio de un levantamiento militar fallido. El 9 de junio de 1956, un grupo de militares peronistas encabezado por el general Juan José Valle se alzó contra el gobierno de facto de Pedro Eugenio Aramburu, la autodenominada Revolución Libertadora. El alzamiento fracasó en pocas horas.

Esa misma noche, la policía de la provincia de Buenos Aires detuvo a un grupo de hombres reunidos en una casa de Florida, en el norte del conurbano. Varios no tenían relación con la rebelión: habían ido a escuchar una pelea de box por radio. Los subieron a un vehículo, los llevaron a un descampado de José León Suárez y los fusilaron. Algunos lograron escapar en la oscuridad.

El dato que Walsh convierte en el centro de su caso es jurídico, y es demoledor: la ley marcial con la que después se justificaron las ejecuciones se había anunciado cuando esos hombres ya estaban detenidos. Es decir, los mataron por violar una ley que todavía no regía cuando los arrestaron.

¿Por qué Operación masacre se lee como un policial?

Se lee como un policial porque está construido como uno: hay un crimen, un investigador, testigos que se contradicen, pruebas y una reconstrucción minuto a minuto. Walsh llegaba al periodismo desde el género. En 1953 había publicado Variaciones en rojo, relatos de enigma con un corrector de pruebas que resuelve casos, y ese oficio se nota en cada página.

El libro avanza en tres movimientos: primero presenta a las personas, después reconstruye los hechos de esa noche y al final ordena la evidencia. Es la estructura de un expediente, pero también la de una novela de detectives que sabe dosificar la información. La diferencia es que acá el investigador es el propio autor, que firma con su nombre y se juega el pellejo.

Mi tesis es esta: en Operación masacre el policial pierde el enigma y gana la denuncia. En el policial clásico el libro termina cuando se nombra al culpable. Acá los responsables tienen nombre y cargo casi desde el principio; la pregunta que sostiene la lectura no es quién lo hizo, sino si alguien va a pagar por eso. Y la respuesta que da la Argentina de esos años es que no.

Ese desplazamiento es justamente lo que separa a la novela negra del policial de enigma, como explicamos en la diferencia entre novela negra y policial clásico. Cuando el crimen sale de las instituciones, descubrir la verdad no restablece ningún orden. Es la ciudad podrida de Dashiell Hammett, pero sin ficción que amortigüe el golpe.

¿Operación masacre fue antes que A sangre fría?

Sí: Operación masacre se publicó en 1957 y A sangre fría (In Cold Blood), de Truman Capote, en 1966. Por eso se repite que Walsh inventó la novela de no ficción antes que Capote. La afirmación es cierta en las fechas, pero compara dos libros que nacen de impulsos muy distintos.

Operación masacreA sangre fría
AutorRodolfo Walsh (Argentina)Truman Capote (Estados Unidos)
Primera edición en libro19571966
El crimenFusilamiento de civiles en José León Suárez (1956)Asesinato de una familia en Holcomb, Kansas (1959)
Quién mataAgentes del EstadoDos delincuentes comunes
Para qué se escribeDenunciar y conseguir justiciaComprender a los asesinos y al pueblo
TonoUrgente, seco, de expedienteNovelístico, cuidado, de largo aliento

Capote trabajó años, con tiempo y recursos, para escribir una gran novela con materiales reales. Walsh escribió a contrarreloj, con los responsables en el poder y con la publicación en peligro: los primeros textos salieron en periódicos chicos antes de convertirse en libro. Uno busca la perfección formal; el otro, que el crimen no quede enterrado.

Mi criterio para elegir: si te interesa la mente de un asesino y el arte de reconstruirla, empezá por Capote. Si te interesa qué hace un periodista cuando el asesino es el Estado, Operación masacre no tiene reemplazo.

¿Qué es la no ficción policial y qué libros siguieron ese camino?

La no ficción policial cuenta un crimen real con las técnicas del relato: escenas, personajes, suspenso y punto de vista, pero sin inventar hechos. Walsh volvió a ese registro en Caso Satanowsky y en ¿Quién mató a Rosendo? (1969), sobre un tiroteo en una confitería de Avellaneda vinculado al sindicalismo.

En español, la línea siguió por caminos variados. Gabriel García Márquez reconstruyó una serie de secuestros del narcotráfico colombiano en Noticia de un secuestro (1996). Selva Almada investigó tres asesinatos de mujeres en la Argentina de los años ochenta en Chicas muertas (2014), un libro donde la investigadora también se vuelve personaje.

En el borde entre los dos mundos está Plata quemada (1997), de Ricardo Piglia: parte de un asalto real de 1965 pero es una novela, con licencias que la no ficción no se permite. Es un buen ejercicio leerla después de Walsh para ver cuánto cambia el pacto con el lector cuando el autor puede inventar.

Para el resto del policial argentino, la ficción con hechos inventados, tenés nuestra guía de novela negra argentina para saber por dónde empezar.

¿Cómo leer Operación masacre hoy y para quién no es?

Conviene leerlo en una edición que incluya los prólogos y epílogos que Walsh fue sumando en las reediciones. Ahí se ve cómo cambia el propio autor: el escritor de enigmas que creía en que la verdad bastaba termina convencido de que la justicia no iba a llegar por la vía institucional. Esa evolución es parte del libro, no un agregado.

El final de Walsh también es parte de la historia pública: el 25 de marzo de 1977, un día después de fechar su Carta abierta a la Junta Militar, fue emboscado en Buenos Aires y sigue desaparecido. Leer Operación masacre sabiendo eso le da otro peso a cada página sobre la impunidad.

No es para quien busca el placer del rompecabezas, la vuelta de tuerca o un detective carismático. Tampoco para quien quiere una lectura de evasión: es un libro corto pero pesado, con nombres reales, dolor real y una prosa que evita el adorno. Si venís de los thrillers de ritmo rápido, puede parecerte árido en las partes de evidencia.

Sí es para quien quiere entender de dónde viene la mejor no ficción en español y por qué en América Latina el crimen de Estado es un tema central del género. Y para quien alguna vez se preguntó qué pasa cuando el detective descubre la verdad y nadie quiere escucharla.

Qué leer después

  • A sangre fría, de Truman Capote

    Es el otro gran modelo de no ficción policial, y leerlo después de Walsh muestra cuánto cambia el libro cuando el asesino no es el Estado.

  • Chicas muertas, de Selva Almada

    Retoma la tradición de Walsh para investigar tres asesinatos de mujeres en la Argentina de los ochenta, con la investigadora como personaje.

  • Plata quemada, de Ricardo Piglia

    Parte de un asalto real de 1965 pero es novela: sirve para ver qué se gana y qué se pierde cuando el autor puede inventar.

Para seguir

El siguiente en la pila: El misterio de la cripta embrujada: claves de la gran parodia policial de Eduardo Mendoza.

— Ángel Varone

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¿Es para vos?

Para quién es Operación masacre y para quién no.

Leelo si…

  • Querés entender de dónde viene la no ficción policial en español.
  • Te interesa ver las técnicas del policial aplicadas a un crimen real.
  • Buscás la raíz latinoamericana del crimen de Estado en el género.

Mejor empezá por otro si…

  • Buscás un enigma con vuelta de tuerca y un detective carismático.
  • Querés una lectura de evasión: es un libro corto pero duro, con víctimas reales.

Preguntas frecuentes sobre Operación masacre

¿De qué trata Operación masacre de Rodolfo Walsh?#
Operación masacre reconstruye los fusilamientos clandestinos de civiles en los basurales de José León Suárez, en la madrugada posterior al levantamiento del general Juan José Valle de junio de 1956. Rodolfo Walsh buscó a los sobrevivientes, reunió testimonios y pruebas, y lo publicó como libro en 1957. Compartir en WhatsApp
¿Operación masacre es una novela o un libro de no ficción?#
Operación masacre es no ficción: una investigación periodística con personas, fechas y lugares reales. Rodolfo Walsh la escribe con técnicas narrativas del policial, escenas, suspenso y reconstrucción de los hechos, por eso suele citarse como una de las primeras novelas de no ficción, anterior a A sangre fría (1966). Compartir en WhatsApp
¿Qué otros libros de no ficción escribió Rodolfo Walsh?#
Rodolfo Walsh siguió la línea de Operación masacre con Caso Satanowsky, sobre el asesinato de un abogado, y con ¿Quién mató a Rosendo? (1969), sobre un tiroteo en una confitería de Avellaneda ligado al sindicalismo. Antes había escrito relatos policiales de enigma, como los de Variaciones en rojo (1953). Compartir en WhatsApp
¿Por qué Operación masacre es importante para la novela negra en español?#
Operación masacre muestra el crimen nacido del poder, la idea central de la novela negra, pero con hechos reales. Rodolfo Walsh convirtió al investigador en denunciante y abrió una tradición latinoamericana de no ficción policial que siguen libros como Chicas muertas (2014), de Selva Almada. Compartir en WhatsApp

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